The Washington Post

Washington, EE.UU.

La refinada orquesta de cámara argentina Camerata Bariloche, tal vez sea aquí menos conocida que I Musici pero tiene un sonido más cálido, más humano y menos mecánico. Se trata de un sonido de cuerdas que brilla, formado por sedosos arcos que parecen interminables. Existe un espíritu entre estos intérpretes que demuestra una íntima comunión musical. Son sutiles sin dedicarse a nimiedades, dinámicos, sin ser bruscos y estilistas sin ser amanerados.